Yaracuy

Un destino por descubrir

Cocorote: Un destino pintoresco y atractivo

Cocorote: Un destino pintoresco y atractivo

Cocorote es un municipio de tan solo 135 kilómetros cuadrados pero que gracias a sus reservas naturales lo transforman en visita obligada para quienes buscan aventura, diversión, cultura y fe. Un verde manzana tiñe sus montañas que parecen cobijarlo con recelo. Sus habitantes –bien risueños y atentos- hacen alarde del pueblo que no deja morir las tradiciones. Esencias de mora, maní y café sumergen al municipio Cocorote entre los más pintorescos del estado Yaracuy.

Llegar a Cocorote no es difícil. Desde San Felipe puede tomar la avenida perimetral o la carretera vieja Panamericana que colinda además con Guama, San Pablo y Chivacoa. La frescura y el típico “cantaito” de los yaracuyanos lo encantarán desde el primer momento. Sus pequeños edificios, casas de madera y calles -justamente ordenadas y limpias- catapultan a Cocorote entre los más atractivos, incluso de la región Centroccidental.

Un tren artesanal pasea a la gente por los puntos más resaltantes de la ciudad. Una ruta ecológica partirá desde el Paseo Bolívar hasta el Valle de Aroa. En ese camino también estará la segunda escuela (en Yaracuy) de vuelos en parapente (la primera está en Nirgua). Más adelante se edificará un mirador con forma de la Madre Teresa de Calcuta, semejante al Monumento a la Virgen de la Paz ubicado en Trujillo.

En la congregación de las Misioneras de la Caridad, esta una réplica casi exacta de la Madre Teresa de Calcuta. Muchos la visitan y claman por considerarla milagrosa. Las monjitas que allí viven se ocupan de velar por la salud y atención de los más necesitados ¿Algo curioso? Este recinto fue el primero que creó La Santa fuera de la India, su país natal.

Cocorote: Un destino pintoresco y atractivo
Cuentan los devotos que un 30 de septiembre de la década 10′ y, tras una extensa temporada de sequía -en donde se perdieron las siembras y murieron centenares de ganados- los lugareños cargaron a San Gerónimo y rogaron por prontas soluciones. A punto de culminar la procesión cayó un aguacero sin previo aviso. Desde entonces -ese mismo día- se festejan las Fiestas Patronales en su honor. Esta imagen está erigida en una de las zonas más transitadas de Cocorote.

La Iglesia San Jerónimo de Cocorote está erigida frente a la Plaza Bolívar. El Primer Obispo de San Felipe Tomás Márquez Gómez la bendijo e inauguró el 7 de septiembre de 1968. En aquel tiempo las misas eran oficiadas por el sacerdote español Francisco Tomás Mompo, quien fue uno de los anfitriones de las Misioneras de la Caridad y hasta se mudó a la capital para que vivieran en la casa parroquial mientras les cimentaban la congregación.

Esta la plazoleta conocida coloquial y jocosamente como “Las bolas de Páez” -por la posición que tiene el caballo- está entre las más populares. Una decena de barras paralelas la convierten en el sitio ideal para practicar ejercicios. En sus alrededores es común ver a trotadores disfrutando de la frescura que emanan los árboles.

Desde cualquier punto puede admirar las imponentes montañas que caracterizan a la villa. Los más aventureros trepan para deslumbrarse con la vista panorámica. Sembradíos de mora, café, frutas, maní, verduras y hortalizas dibujan vergeles de ensueño. Allí se está creando una sede de vuelos en parapente. Por el sector Las Cumaraguas está la tumba de Juan Milla. Los fieles del rebelde independentista le llevan ofrendas por favores concedidos.

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